Coronafobia: el miedo al contagio

Marco Antonio Cruz Martínez

Saber que este mundo en el que vivimos es temible no significa que vivamos atemorizados -al menos, no las veinticuatro horas del día y los siete días de la semana-. [1] 

Una de las tantas emociones que podría experimentar el sujeto en tiempos de pandemia, es la sensación de miedo. Tanto Freud como Lacan y Bauman, comparten la idea de que el miedo es el sentimiento de ser susceptible al peligro, se trata de la sensación de inseguridad y de vulnerabilidad; para Freud el miedo es más intenso cuando de lo familiar y lo cotidiano deviene el temor, la inseguridad y el pavor,[2] mientras que en Bauman dicha sensación es más fuerte cuando se desconoce la causa y el objeto que amenaza la vida del sujeto, “‘Miedo’ es el nombre que damos a nuestra incertidumbre: a nuestra ignorancia con respecto a la amenaza y a lo que hay que hacer –a lo que puede y no puede hacerse– para detenerla en seco, o para combatirla, y si pararla es algo que está ya más allá de nuestro alcance” (Bauman 10). Félix Duque les atribuye a dichas acciones un nombre concreto, el surgimiento del pavor por medio de lo habitual es denominado como lo “siniestro” (24), mientras que la ignorancia frente aquello que amenaza al sujeto es catalogado como lo “terrorífico” (31). Si el miedo (así como sus componentes: lo siniestro, lo terrorífico y el peligro) es vivenciado por un sujeto con gran intensidad puede convertirse en fobia, concepto del cual nos ocuparemos en este escrito. 

La fobia puede ser considerada como una variante del miedo, se trata de la inaguantable sensación de encontrarse indefenso y, al mismo tiempo, se experimenta como una emoción insoportable, intolerable e inefable. Freud realiza una clasificación de las fobias

También entre las fobias se pueden distinguir dos grupos, caracterizados por el objeto del miedo: 1) fobias comunes: miedo exagerado a las cosas que todo el mundo aborrece o teme un poco, como la noche, la soledad, la muerte, las enfermedades, los peligros en general, las serpientes, etc.; y 2) fobias ocasionales: miedo a condiciones especiales que no inspiran temor al hombre sano, por ejemplo, la agorafobia y las otras fobias de la locomoción” (Freud, Vol. III, 81).

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Para dicho psicoanalista, las fobias forman parte de la neurosis ansiosa, se trata del estado emotivo (o síntoma) que se compone de ansiedad y temor; dichas sensaciones son los componentes principales para el surgimiento de las crisis fóbicas, las cuales se caracterizan por inicio y final brusco, síntomas psicosomáticos (sensación de ahogo, inestabilidad, escalofríos, temblores) y aceleración involuntaria de ideas y pensamientos. Ante una crisis fóbica hay diversos tipos de reacciones por parte del sujeto: huida inmediata, parálisis, búsqueda de antídoto (objeto, persona, drogas o quitapenas) y recurrir a mecanismos defensivos.  

Una vez hecho un análisis breve sobre el concepto de fobia, nos surge la pregunta ¿se puede hablar de sensaciones fóbicas en tiempos de pandemia? En la propagación de la pandemia del COVID-19, ha surgido el término coronafobia que es considerado como el miedo a contraer el virus SARS-CoV-2;[3] sin embargo, afirmaremos que dicha fobia se compone de otras fobias, las cuales tiene como referencia el contacto físico y simbólico, es decir, diversas fobias sociales las cuales describiremos a continuación.

A la primera fobia a la que nos referiremos es la misofobia, se trata del temor y la ansiedad a la suciedad, la primera reacción ante dicha fobia es lavarse las manos para no contaminarse por gérmenes o diversos virus, “una mujer se lavaba las manos cien veces por día y sólo tocaba los picaportes de las puertas con el codo” (Freud, 80); dicha fobia es experimentada por el sujeto cuando ejerce contacto con lugares posiblemente infectados de coronavirus: las manos de otra persona, objetos que fueron salpicados de saliva o tocados por otras personas. La agorafobia es la ansiedad a lugares que pueden causarle a un sujeto cierto temor, provocándole la sensación de ahogo y vulnerabilidad; usar el transporte público, estar en espacios cerrados, hacer una fila o estar en una multitud son las acciones en las que se podría experimentar este tipo de fobia en medio de la pandemia del COVID-19. La hafefobia es la ansiedad y el miedo por tocar y ser tocado; dicha fobia se puede experimentar en el mínimo contacto físico y posiblemente podría ser la sensación más experimentada en tiempos de coronavirus. Ante la noticia de que el virus SARS-CoV-2 puede transmitirse por aire, algunas personas podrían experimentar la ancrofobia, se trata de la fobia al viento; por último, mencionaremos la latrofobia, que es la ansiedad, miedo, y evasión a los médicos o personal de la salud, dicha fobia no sólo despierta cierta repulsión hacia los médicos, sino en la pandemia del coronavirus dicha fobia hace que el sujeto pueda ejercer cierta violencia física y verbal contra el personal de la salud; generalmente el hombre actúa y piensa según su estado emocional, además de debe recordar que ante una crisis fóbica los mecanismos defensivos y de violencia forman parte de la reacciones del sujeto, así que la violencia ante el personal de la salud no debe sólo considerarse como un estado de ignorancia, sino como reacción ante una crisis fóbica. Las fobias pueden surgir tanto de miedos reales, así como de miedos basados en la fantasía e ideología. 

Al hablar de fobias se tiene que recurrir a las contrafobias, las cuales consisten en vencer el miedo y la ansiedad que las fobias proporcionan; comúnmente el acompañante contrafóbico puede ser una persona, objeto o idea que logra calmar el temor. La contrafobia más recurrente en la pandemia del coronavirus es afirmar que dicho virus no existe, lo creeré cuando lo vea, lo que vea será lo que creeré, dicha hipótesis libera al sujeto de sus ansiedades y temores, provocando el rechazo a las diversas medidas de sanidad. La incredulidad, la charlatanería, la desinformación son algunas de las contrafobias de las que el sujeto se puede valer para controlar el miedo y la ansiedad de sus fobias; es de esta manera como se logra la superación del miedo ante el virus altamente contagioso y mortal del COVID-19.

Los actos de violencia contra el personal de salud y persona enfermas, la ansiedad de salir a la calle y abandonar la cuarentena, la huida de ciertos lugares, tener miedo a adquirir una simple influenza estacional y la incertidumbre que nos proporciona el acercamiento de una persona que rompe la sana distancia pueden ser consideradas como crisis fóbicas, mientras que la incredulidad, la organización de fiestas o reuniones, retos virales, el contacto íntimo con seres queridos (besos, abrazos, saludos de mano) son contrafobias que ayudan a restar el miedo y adquirir confianza dentro del desarrollo de una pandemia. Las fobias y contrafobias, el miedo, lo siniestro y lo terrorífico son algunas de las sensaciones o emociones que el hombre puede experimentar en tiempos de pandemia; sin embargo, ante una crisis fóbica surge la contrafobia y dicha acción hace que el hombre no viva atemorizado al menos los siete días de la semana o las 24 horas del día, así el temor a ser contagiado no es una emoción permanente, sino el miedo y la ansiedad son emociones que se dan por pausas aunque el peligro que amenaza la vida del hombre sea altamente mortal.

Ciudad de puebla, 18 de octubre del 2020

Bibliografía

Alonso, Sergio. “El estrés causado por la Covid-19 dispara los casos de bruxismo en las consultas dentales”, La razón, 24 de septiembre de 2020, Web, consultado el 17 de octubre de 2020.

Bauman, Zygmunt. Miedo líquido: la sociedad contemporánea y sus temores. Trad. Albino Santos Mosquera. Barcelona: Paidós, 2007. Impreso.

Duque, Félix. Terror tras la posmodernidad. Madrid: Abada editores, 2004. Impreso.

Freud, Sigmund. Obras completas: volumen XVII. Trad. José Etcheverry. Buenos Aires: Amorrortu Editores, 1976. Impreso.

Freud, Sigmund. Obras completas: volumen III. Trad. José Etcheverry. Buenos Aires: Amorrortu Editores, 1976. Impreso.


[1] Bauman, Zygmunt. Miedo líquido: la sociedad contemporánea y sus temores. Trad. Albino Santos Mosquera. Barcelona: Paidós, 2007, p. 14.

[2] Cf. Freud, Sigmund. Obras completas: volumen 17. Trad. José Etcheverry. Buenos Aires: Amorrortu Editores, 1976, p. 220.

[3] Cf. Alonso, Sergio. “El estrés causado por la Covid-19 dispara los casos de bruxismo en las consultas dentales”, La razón, 24 de septiembre de 2020, Web, consultado el 17 de octubre de 2020.

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