La habladuría en tiempos de Covid 19

Monserrat Sánchez 

“Lo que faltaba: encuentran el coronavirus 2.0 y es 10 veces más contagioso”[1]; “El coronavirus tiene nueva mutación; sería 10 veces más peligrosa”[2]; “Mutación de coronavirus sobreviviría a lavado de manos y traspasaría cubrebocas: NIAID”[3]; estos son solo algunos de los titulares –entre otros tantos disponibles en línea– de ciertos medios de comunicación que en su afán de informarnos algo (lo que sea) acerca del tema que actualmente nos ocupa, toman un elemento o una determinada cuestión acerca del tema y la llevan al extremo de una de sus posibilidades. Aunque las tres notas citadas aquí corresponden a fechas distintas, llama la atención que el contenido de las tres es sumamente parecido, pues en las tres se hace mención de la mutación “D614G” del coronavirus, que “recientemente” ha llamado la atención de los científicos y que además –señala El Imparcial: “podría significar que los estudios existentes sobre las vacunas pueden ser incompletos o ineficaces”.

La primera nota citada, correspondiente a El Financiero, hace referencia a un  pequeño número de casos positivos que se han dado en Malasia, aunque ha sido “vista anteriormente en otras partes del mundo”, sin mencionar que, en la nota, no se encuentra referencia de la fuente de donde ha sacado dicha información, pero se citan las palabras de Noor Hisham, Director General de Salud de Malasia y una publicación del Cell Press que tampoco se refiere propiamente. En el caso de la segunda nota, correspondiente a El Heraldo de México, la información no va más allá de lo señalado por la primera nota con casi un mes de anticipación. Mientras que en el caso de la tercera nota correspondiente a El Imparcial, publicada unas horas antes de este escrito, se hace referencia a esta misma mutación, pero esta vez estudiada en Houston, Texas, donde se dice que “científicos han seguido los genomas del coronavirus y registrado más de 5 mil secuencias y una de ellas se encontró una posible mutación, aunque sería menos mortífero que el actual”. Empero, no se dice qué científicos son o a qué institución pertenecen, únicamente menciona unas palabras de David Morens, un virólogo del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infeccionas (NIAID), de Hamilton, Montana, que dice: “Aunque no lo sabemos todavía, está dentro del ámbito de posibilidad de que este coronavirus cuando nuestra inmunidad a nivel de población sea lo suficientemente alta, este coronavirus encontrará una manera de sortear nuestra inmunidad”.

En el modo en que estos medios de comunicación nos presentan información a medias, simplemente copiada de otras fuentes y sin una clara comprensión de la cuestión de la que se habla, considero, se pone de manifiesto, particularmente, el carácter difusor y repetidor de la “habladuría” formulada por Martin Heidegger  que, de acuerdo con el filósofo de la Selva Negra, constituye el modo en el que en la cotidianidad nos encontramos, de una u otra forma, entregados al carácter de lo meramente hablado o expresado del discurso: “Más que comprender al ente del que se habla, se presta oídos sólo a lo hablado en cuanto tal. Él es lo comprendido, el sobre-qué solo a medias, superficialmente; se apunta a lo mismo porque todos comprenden lo mismo moviéndose en la misma medianía” (Heidegger 187). De aquí que cuando estos medios resaltan particularmente la “mutación del coronavirus” automáticamente se piense en algo malo y se asuma que las cosas empeorarán de un momento a otro, pues precisamente en nuestra “comprensión media” de la cuestión, hemos aprendido que generalmente una mutación no es algo bueno.

Photo by Anna Shvets on Pexels.com

Basta con el hecho de que tomemos como ejemplo las películas de ciencia ficción donde una mutación viral es la causante de un apocalipsis zombi. Así, en función de la mera repetición y difusión no solo de lo oído, sino también de lo leído a la ligera, no se llega a una comprensión auténtica de aquello de lo que se habla.

Este carácter repetidor y difusor de la habladuría da la ilusión de haberlo comprendido todo pues, dice Heidegger, desarrolla una “comprensibilidad indiferente” en la que se “cohíbe toda nueva interrogación y discusión, reprimiéndolas y retardándolas de manera peculiar” (Heidegger 188). En esta ilusión, uno no tiene la necesidad de una auténtica comprensión, más aún, tampoco le interesa porque en el haberse dicho y seguirse diciendo de algo, la habladuría adquiere un carácter autoritativo: “la cosa es así porque se la dice”. De modo que si nos atenemos a lo que estos medios de comunicación nos dicen acerca de una mutación del coronavirus y el modo en que lo dicen, seguramente seguiremos teniendo la idea errónea de que una “mutación viral” representa algo así como “lo peor que nos puede pasar en estos momentos”.

Cabe mencionar que el término habladuría, no debe tomarse en un sentido peyorativo, sino como el modo en que en la cotidianidad, la comunicación se lleva a cabo siempre de este modo, aunque en mayor o menor medida en unas circunstancias que en otras, de modo que, en las notas citadas arriba, considero que se pone de manifiesto una especie de forma extremada de la habladuría y, con ella, el riesgo de simplemente repetir y difundir las cosas tal y como se las dice.

Hasta ahora no hay un pronunciamiento oficial ni de la OMS, ni de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC), acerca de que, en efecto, la ya mencionada mutación represente un riesgo. En una publicación de la BBC del 14 de mayo, es decir, casi dos meses antes de la nota hecha por El Financiero, se explican a detalle las cuestiones señaladas en las anteriores notas. En primera instancia, se aclara que de hecho las mutaciones son algo muy frecuente en todos los organismos, pues constituyen errores del proceso de replicación, que en el caso de los virus ARN –como el que causa el COVID-19– es mucho más frecuente que en los virus ADN. De hecho, al secuenciar el genoma del virus, los científicos pueden identificar dichos errores, compararlos y conocer las migraciones del virus de un lugar a otro, es decir, cómo se ha esparcido el virus y cuándo. Vincent Racaniello, profesor de microbiología de la Universidad de Columbia, advierte sobre el error de los medios de magnificar la importancia de cada mutación y aclara que hasta el momento solo hay una cepa de SARS-CoV-2, lo que básicamente quiere decir que a pesar de las mutaciones, la variante del virus sigue siendo la misma, en caso de que alguna mutación causara una propiedad diferente del virus, como un cambio en su capacidad de producir enfermedad o de evitar la respuesta inmunológica, se hablaría entonces de una nueva cepa. Se concluye además, que no hay razón para suponer que dichas mutaciones representen un problema para el desarrollo de las vacunas, pues “el virus es todavía muy nuevo”.

Resulta, pues, que la habladuría por la que nos comunicamos en la cotidianidad y la forma extremada de esta, que se pone de manifiesto en ciertos medios de comunicación, como los citados en primer lugar, hacen que el manejo de información que se tiene acerca del coronavirus sea sumamente problemático, sobre todo si tomamos en cuenta que no solo la naturaleza misma del virus es problemática en sí y que por esta misma razón no debe darse nada por hecho, pero además de que las probabilidades de que las cosas empeoren dependen no solo del virus, sino también de las acciones que, individual y conjuntamente, llevamos a cabo, mismas que se ven influenciadas por lo que se cree saber, o bien, por la desinformación que como en este caso se difunde y se repite así sin más.    

Ciudad de Puebla, 2 de octubre de 2020.

Heidegger, Martin. Ser y Tiempo, Madrid: Trotta: 2009.


[1] “Lo que faltaba: encuentran el coronavirus 2.0 y es 10 veces más contagioso”. El Financiero. Web. 16 agosto 2020. <https://www.elfinanciero.com.mx/ciencia/malasia-descubre-una-cepa-del-nuevo-coronavirus-que-es-10-veces-mas-infecciosa>.  

[2] “El coronavirus tiene nueva mutación; sería 10 veces más peligrosa”. El Heraldo de México. Web. 13 septiembre 2020. <https://heraldodemexico.com.mx/orbe/nuevo-coronavirus-d614g-malasia-india-filipinas-vacunas-tratamiento-covid19-sarscov2/>.  

[3] “Mutación de coronavirus sobreviviría a lavado de manos y traspasaría cubrebocas: NIAID”. El Imparcial. Web. 26 septiembre 2020. <https://www.elimparcial.com/mexico/Mutacion-de-Covid-19-sobreviviria-a-lavado-de-manos-y-traspasaria-cubrebocas-NIAID-20200924-0124.html>.  

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s