Imposible que yo me contagie: la posibilidad de la pandemia

José Luis López López

Muchas han sido las reacciones ante un evento que irrumpió e irrumpe nuestra cotidianidad. La pandemia causada por la propagación del Covid-19 nos ha mostrado diferentes respuestas. Podemos encontrar desde reacciones de miedo y preocupación ante ser sujetos de contagio, hasta reacciones indiferentes y despreocupadas con respecto a nuestra situación actual; incluso fue posible observar una respuesta agresiva causada por el pánico que desató este nuevo virus, tal fue el caso de los diferentes ataques hacia el personal de la salud o las llamadas compras de pánico.

Ante esta situación, observamos que una de las reacciones, la cual se está volviendo cada vez más común, es el desacato de las normas preventivas que tienen la finalidad de controlar el número de contagios. Las causas de este desacato pueden ser diversas, por ejemplo: la indiferencia ante la contingencia, la necesidad económica o la incredulidad de ser sujetos de contagio. Así, por una u otra razón, las personas no solo continúan saliendo sino que lo hacen con una despreocupación de las medidas preventivas; es como si actuaran bajo el supuesto de que nunca se contagiaran.

Se plantea, por lo tanto, el siguiente problema: mantener una actitud incrédula ante la inminente propagación del virus supone una comprensión en la cual se resalta la imposibilidad de ser sujetos de contagio. Es decir, no acatar las normas recomendadas muestra, entre otras cosas, que las personas no contemplan como una posibilidad real el hecho de contraer el virus. Suponen que no es posible que se contagien de Covid-19. Con ello, encontramos que esta situación en específico suscita la siguiente pregunta: ¿qué tan en serio nos tomamos la posibilidad de contagiarnos? Pretender dar una respuesta implica dirigirse, brevemente, al tema de la modalidad.

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Al referirnos a la cuestión modal nos encontramos con una serie de categorías, tales como posible, imposible, contingente y necesario, las cuales nos puede ayudar a entender el fenómeno de la incredulidad. Comencemos, por lo tanto, con lo que se llama un espacio de posibilidades, esto es “el conjunto de alternativas con las que trabajamos cuando nos preguntamos cómo es el mundo” (Rayo, 15). Así, podríamos decir con referencia al tema del contagio que tenemos dos alternativas: la posibilidad de que nos contagiemos y la posibilidad de que no nos contagiemos. Ahora, seguido de aquello que podemos observar en el comportamiento de las diversas personas, encontramos que los diferentes individuos asumen la posibilidad de contagiarse como si dicha posibilidad fuera imposible. Es decir, se mantiene una actitud incrédula ante el inminente contagio creyendo que es algo que necesariamente no va a pasar. La posibilidad de no contagiarnos se asume, en consecuencia, como si fuera un hecho necesario, como si fuera la única alternativa, concluyendo de manera ingenua que no es posible que dicho contagio suceda.

La consecuencia de esta actitud es ignorar que si bien es posible que no nos contagiemos, esto no garantiza que de hecho no pase, solo es una posibilidad entre otras tantas. De este modo, fortalecer nuestras medidas de prevención implica que asumamos como una posibilidad real la cuestión del contagio; pues, seguido del tema de los mundos posibles, podríamos decir que existe al menos un mundo posible en el cual nos contagiamos de Covid-19 y por ello nos enfermamos gravemente. Esto nos podría cambiar la perspectiva y la actitud con la cual afrontamos esta situación, pues tomaríamos de manera más seria la posibilidad de contraer esta enfermedad.

En suma, si nos orientamos bajo el supuesto modal, según el cual en algún mundo posible nos contagiamos, podríamos tomar las cosas con mayor cautela. Asumiríamos como una gran posibilidad el hecho de que podemos ser sujetos de contagio, dejando de lado esa actitud incrédula donde se piensa que nunca vamos a contraer el virus, que nunca nos sucederá a nosotros. De este modo, “la  lección  que  los  mundos  posibles  nos  quieren  dar  es  que  lo  posible  es  tan  importante como  lo  real.  Los  mundos  posibles  son  tan  importantes  como  el  mundo  real.” (Barceló, 6).

Ciudad de Puebla, 1 de septiembre 2020.

Bibliografía

Barceló Aspeitia, Axel Arturo. “Mundos posibles”. Paréntesis. (2002). Web. 28 agosto 2020 http://www.filosoficas.unam.mx/~abarcelo/PDF/posible.pdf

Rayo, Agustín.  La construcción del espacio de posibilidades. México: UNAM / Instituto de Investigaciones Filosóficas. 2015. Impreso.

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