Violencia al héroe: médicos en el laberinto de la pandemia

Fernando Romo Gutiérrez

Desde la propagación del Covid-19 en México ha habido un contraste entre los anuncios en las carteleras de cine y de centros educativos que se han referido a los médicos como héroes por el papel que han desempeñado en la pandemia, y las noticias que dan cuenta de las violentas agresiones que sufren estos mismos por parte de los pacientes y sus acompañantes. En el transcurso de los meses las notas periodísticas dan cuenta de ese maltrato que han sufrido el personal médico, quienes son rociados con cloro cuando intentan acceder a un transporte público o a un taxi (Tapia, 2020).

Según el Comité Internacional de la Cruz Roja (CIRC) el recuento de agresiones entre el 1 de febrero y el 31 de julio al personal médico llega hasta 611 casos contabilizados, de los cuales 20% implica agresiones físicas y  15% agresiones verbales (Proceso, 2020). En México el panorama ante la violencia se duplica en agresiones físicas con 44% y aumenta igual con las agresiones verbales hasta 24%. Estas cifras revelan por tanto que no sólo hay un desborde de reconocimiento del médico como aquel que arriesga su vida para salvar la vida de otros, sino también se agudiza la imagen del médico como foco de infección. Son héroes siempre y cuando no usen el transporte público, son héroes mientras tenga garantías de no infectarme con su presencia. Son héroes si como Perseo libran al pueblo entero del minotauro de turno que asecha el espacio público. 

El panorama mundial muestra que la violencia contra el personal médico durante la pandemia del Covid-19 no es una situación aislada, como lo muestran los diversos casos en India, Filipinas, Turquía, Reino Unido, Australia y Estados Unidos (Vento, Cainelli, Vallone, 2020). Como detonantes que fungen como causas para realizar la agresión está el alto tiempo de espera, así como el miedo al contagio. Debido a esto el personal médico se ha visto obligado a extender los horarios laborales, lo que ha tenido como efecto un agotamiento físico que les deja más expuestos al contagio. En este vaivén se encuentra el personal médico, quien por una parte lidia con la presión de mantener un alto estándar de medidas higiénicas al tiempo que se le exige ver a una cantidad alta de pacientes, como si se tratase de un autoservicio de comida rápida. No obstante, el cuidado de un paciente no puede tratarse de una práctica genérica porque antes de que este entre por la puerta del hospital ya cuenta con una historia que lo separa de cualquier otro paciente, el peso, sexo, edad y alergias, son por ejemplo elementos que demuestran la imposibilidad de un único tratamiento. 

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En el plano jurídico han surgido hasta el momento, al menos, 14 iniciativas para aumentar las sanciones a quienes cometan algún delito en contra del personal de salud (García, Jiménez, 2020); sin embargo, el punto no está en el tiempo de condena o el monto a pagar. En todo caso el punto está en cuestionar qué conjunto de circunstancias están permitiendo que a un actor social se le denomine héroe al mismo tiempo que se ejerce una violencia sistemática en su contra. Tal núcleo problemático parece estar en la banalización de la violencia al grado en donde ni siquiera los héroes se escapan de sufrir por lo menos un resquicio. 

Consideramos que esto evidencia, al menos en México, la presencia de una violencia que se desborda constantemente hacia otros sectores de la población, tal como sucede con las olas del mar cuando chocan estrepitosamente contra un peñasco y salpican sus gotas a metros de distancia. Así pues, aunque la violencia tiene su espacio en la vida en comunidad del ser humano hay que matizar que esta se expresa en mayor o menor medida desde lo concreto, e insistimos que no es casualidad que el índice de violencia en México hacia el personal médico dupliquen la medida estándar. 

Ante esta situación sólo cabe la prudencia como respuesta a una herida que seguramente no cerrará pronto, si es que alguna vez lo haga, pero por lo menos esto nos permite redimensionar la imagen del héroe como aquel que lo puede todo por una imagen más justa, como lo es el de alguien que lo intenta, aunque seguramente no lo pueda todo, ya que el heroísmo como un carácter sobrehumano corre el riesgo de elevar a la profesión mientras se marginaliza a la persona al prohibirle sentiste cansado o enfermar.       

Ciudad de Puebla, 4 de septiembre de 2020

Referencias

Vento, Sandro. Cainelli, Francesca. Vallone, Alfredo. (2020) “Violence against healthcare workers: A worldwide phenomenon with serious consequences”. In Frontiers in Public Health. Última revisión el 04/09/2020. https://www.frontiersin.org/articles/10.3389/fpubh.2020.570459/full 

Tapia, Patricia. (2020) “COVID-19 Desatada violencia: 4 de cada 10 agresiones al personal médico son físicas” en LAJ.MX. Última revisión el 04/09/2020. https://www.lja.mx/2020/07/covid-19-desatada-violencia-4-de-cada-10-agresiones-al-personal-medico-son-fisicas/

Proceso. (2020) “Más de 600 sanitarios y pacientes han sido agredidos durante la pandemia: CIRC” Última revisión el 04/09/2020. https://www.proceso.com.mx/644097/mas-de-600-sanitarios-y-pacientes-han-sido-agredidos-durante-la-pandemia-circ

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