La casa en la frontera: Refugio en tiempos del COVID

Brenda I. Ceniceros Ortiz

La casa es del tamaño del mundo; mejor dicho, es el mundo.

Jorge Luis Borges. La casa de Asterion

Si nos pudiéramos construir a nosotros mismos ¿qué aspecto tendríamos? Heidegger[i] nos dice que para acercarnos a nuestra humanidad hay que habitarnos. La idea del habitar la podemos ligar con nuestro primer refugio: la casa. Lugar que ha sido muy cambiante durante la historia de la humanidad, y poco a poco con el tiempo, se le atribuyó la palabra como sinónimo de vivienda, pero no es lo mismo. Por más que las inmobiliarias y agencias quieran vender las viviendas como casas no han podido llegar al concepto y se alejan cada día más. La casa fronteriza, por tener la influencia de una ciudad multifacética y en constante movimiento, es una casa ecléctica, donde el closet es común porque no lo conocemos como armario, en la que el garage es donde guardamos y parqueamos los carros, y la soda se guarda en el refrigerador, [ii] también mapeamos los pisos, y watcheamos la TV.[iii] Así nuestro un lenguaje, híbrido y particularmente nuestro, para referenciar la habitualidad de nuestros espacios.

La casa se define por muchas cosas. La más común de las definiciones es arquitectónica, al determinarla como una edificación habitada por personas, que contiene al menos habitación, baño, cocina, comedor, sala. De esa definición se puede partir hacia muchos lados. La casa como ente del hábitat humano, hoy en tiempos de contingencia se convierte en un refugio. Cambia, así como cuando la casa que vendieron como vivienda se convirtió en hogar. Porque, aunque sea triste decirlo, hay viviendas que son jaulas o son túneles de terror que no contienen el hábitat de sus seres, no lo alimentan e incluso les afecta.

La casa en términos de Bachelard[iv] tiene que ver con la ensoñación y la poética del espacio; que tiene que ver con algo sumamente importante que nos construye como entes humanos: nuestra memoria del hogar, de la casa. ¿Qué recuerdos se están formando en nuestra casa en esta situación, que es el único lugar donde nos dejan en libertad, sin restricciones? ¿Qué recuerdos de esta contingencia, en donde la casa se convierte en nuestro universo, quedarán en la historia de nuestras vidas? ¿Qué concepto de casa se construirán nuestros hijos e hijas en esta etapa?[v]

En este encierro las casas se tuvieron que convertir en otra cosa. El espacio de las casas cambio, se transformó y mutó junto con los nuevos órdenes y los nuevos comportamientos. Alejados del virus mortal, la casa como un ente cambiante, conjugó muchas más actividades de las que estaba acostumbrada. Ahora es portadora de una serie de revelaciones, ¡haciendo qué sus propias paredes quedaran sorprendidas!

            La cocina ya no es solo el espacio para preparar alimentos; la cocina es un restaurante, una tiendita de compras, un lavabo. La sala ya no es solo un espacio de recreación público, ahora se convirtió en un patio de juegos, en una tienda de campamento, en un bosque con una dragona guardiana y un castillo rosado repleto de miles de súbditos peluchianos y libros de aventuras para los hijos. Un cine al aire adentro, un gimnasio, y un parque de diversiones. El comedor se convirtió en escuela, en oficina, en librero horizontal, y en taller de manualidades y pintura.

Una de las cosas que más me sorprendió es el refugio infantil dentro de la casa, donde la imaginación juega un papel muy importante. La casa de ensueño dentro de otra casa permitió soñar y pensar otros espacios.

Casa dentro de la casa y Castillo dentro de la casa, el refugio infantil (junio 2020). Fotografías de la autora.

La habitación-oficina, el comedor-cine, la juguetería ambulante, también jugaron un papel relevante, pero frente a esto ¿a dónde va una mamá trabajadora cuando los demás espacios son un parque de diversiones? Otro espacio particular es el baño, que es también la alberca, el rincón de lectura, el escondite de la casa. Creo que hasta el clóset sufrió mutación a cueva de escondite.

La casa es un espacio que se debe valorar nuevamente ya que ocupa un papel transformador. Nos habla del derecho a la vida; la vivienda es un objeto de consumo, pero la casa, tal vez, tendría que ser un objeto de libertad, idealista y humanista, un derecho humano.

Ciudad Juárez, 9 de junio de 2020.


[i] Martin Heidegger. “Construir, habitar, pensar”, en https://www.fadu.edu.uy/estetica-diseno-

ii/files/2013/05/Heidegger-Construir-Habitar-Pensar1.pdf

[ii] Garage aunque es una palabra que proviene del francés, es utilizada en inglés para indicar el espacio de una casa donde se estaciona o aparca el automóvil. Parquear viene de término en ingles parking o estacionamiento en español. Carro se relaciona con del término car en inglés, automóvil en español. Y soda se refiere a refresco enlatado.

[iii] Del término mop, trapeador en español mexicano, y el de watchear viene del verbo watch en inglés que significa ver televisión.

[iv] Gastón Bachelard. La poética del espacio. FCE, 2002.

[v] En mi caso, mis hijos tienen 6 y 8 años, edades cruciales en la formación humana personal.

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